viernes, 29 de julio de 2011

...Y Muchos Marines de los Mandarines...

  El 29 de julio de 1966, la dictadura de Onganía intervino la universidad y la policía apaleó a estudiantes y profesores de Ciencias Exactas, 1400 docentes e investigadores abandonaron el país. Desde 2003, se repatrió a más de 800.
  A 45 años de un atropello a la razón, hoy las heridas parecen comenzar a cerrarse. Todos sabemos el daño irreversible que significa la pérdida de una sola vida, pero como país aquel día perdimos una generación entera de profesionales con sueños de entregar todo por su país. Sin embargo, hubo así como siempre habrá un grupo de autoritarios de la muerte, que al parecer como hobbies juegan a ser Dios y decidir quien juega sus juegos y quien debe pagar con la vida por hablar o pensar distinto.
 Breves palabras para, más que recordar, jamás olvidar una lucha digna de miles y miles de jóvenes que prefirieron morir de cara al sol antes que vivir a lo sombra de mercenarios asesinos de una patria entera. No olvidar es un compromiso de todos nosotros, recordarlos y tenerlos presentes todo el tiempo es nuestro más humilde homenaje a soldados de la Paz.
 Un abrazo...