Bueno amigos pasaron varios días desde mi última publicación, pero más vale escribir cosas buenas a boludeces todo el tiempo, no?... Esta vez mis comentarios apuntan a mi gran aventura vivida el pasado fin de semana. Fuimos testigos (prodigiosos a mi modo de verlo) de un show increíble y seguramente único. ¿Quién podría haber imaginado que él, ese gran amante de la perfección, ese que se molesta cuando las cosas salen apenas un poco mal, aquél que todo quiere tener controlado, sería capaz de comenzar un recital de tal índole con un gran tema del rock nacional como "Jugo de tomate frío"? Son estas las cosas que hacen delirar nuestras cabezas y llegar al punto de desconfiar con que estamos viviendo un sueño; de pensar para adentro de uno mismo "No! HDP no podes estar haciendo este tema; ¿Querés que el lugar explote cuando a penas todo recién comienza?"... Y ahí estás, sacudiéndote entre la gente y estirando la remera de tu amigo sin darte cuenta hasta pasada la mitad de esa obra maestra entonada a la perfección. Es entonces cuando parece que todo va a normalizarse y donde ese "pelado", que tanto esperamos, sonríe picaramente con la seguridad de que su primer golpe nos pegó bien bajo y que aún tiene bajo la manga su mejor carta. Sin dejarnos suspirar, se oye un cambio de ritmo y ahí está, ese duro y pesado puño de rocanrol, tomado de los show's de los Pub's ricoteros, golpea la noche Tandilense con "Un Tal Brigitte Bardot"... No quedan dudas Indio, te esperamos un año y a modo de agradecimiento, y tal vez como pidiendonos disculpas por privarnos de tu voz tanto tiempo, nos estabas regalando en cinco minutos un momento impagable e inimaginable.
Manipulaba una bengala ya mojada de sudor, y que seguramente iba a conservar hasta "Juguetes Perdidos" o "jijiji"... Pero me di cuenta que no era yo quien manejaba mi cuerpo esa noche, sino que él nos manejaba a su antojo, eramos sus marionetas, nos tenía donde él quería y desde su lugar en el escenario tenía todo bajo su poder; si señores, el "amo" nos tenía en sus manos y controlaba su show. Fue así que desató el infierno en mi bengala; cuando la poesía de su tema coreaba "Extra! Extra!" Me veía desde lo lejos surcar los enormes "pogos" hacia él, como un esclavo "inclinándose" hacia el altar de su majestad. Si fueron segundos, tal vez un minuto, no lo sé... Sólo sabía que había cumplido con él, que le había dado mi luz a su antojo.
Un brazo se entrelaza en mi y al oído escucho "dale mecha a esta"... Esa voz se desprendía de una cara con ojos asombrados y vidriosos ya... Una incandescente luz amarilla explotó entre sus manos y se lanzó al pogo agitando a quienes lo rodeaban. Esos ojos vidriosos se rompieron en lágrimas de emoción, y esa bengala imortalizó ese "me matan limón".
Tema a tema fuimos viajando en el tiempo... De a ratos descansando y oxigenando esos pulmones que Dios sabe por qué no estallaron. Los pogos cada vez más intensos provocaron al anfitrión, tal vez emocionandolo, y es por eso que desafió a sus seguidores..."A ver el pogo más grande del mundo" Y la Mosca Y la Sopa cayó sobre nosotros... Era "toxi-taxi" mirando al ritmo de ese saxo penetrante al Indio danzar su melodía; ahí lo vemos, ocultando sus ojos, pero no el paso de los años en su cara; ¿Su cintura? Intacta como siempre, meneando en la brisa nocturna .
Después de un breve paso por sus temas de solista, puede notar en nosotros lo que queremos. Sabe que somos "redondos" y "redondos" es lo que queremos... "Bueno...vamos a hacer una que sepamos todos, aclara"... El silencio invade el lugar y nos seduce ese suave riff contemplado tantas veces por Skay... Se desata la locura, parece amanecer a la luz de las bengalas, parece que el mundo se acababa esa misma noche. Subo a las alturas, aguantado por una espalda que podría soportar a un elefante sin quejarse y saltar hasta llegado el día.. Un sentimiento de decepción al ver que esa bengala permanece dormida aún, y que finalmente nunca se va a encender, pero levanto la cabeza y ahí está él, esas pantallas gigantes reflejando a ese mito viviente recorriendo todo el escenario ..."Un par de sienes ardientes que son todo el tesoro"... Es todo lo que necesito recordarles, parece decirnos. Una vez más, él está en lo correcto. Es todo lo que vinimos a buscar, transportar nuestras mentes hacia el mundo ricotero y él nos lo estaba dando.
¿Qué más podríamos pedirle? nos preguntábamos... Y si, esa gran fiesta que siempre nos regala al final se avecinaba. "La verdad que ya no se cómo agradecerles, es impresionante", nos elogiaba. ¿Cómo no decirle gracias a vos a alguien que nos brindó una "misa pagana" única? Estaremos en deuda con vos para siempre Indio... Así, después de sus palabras, nos invitó a que las galaxias se den por enteradas que aquí, en este insignificante planeta estaba celebrandose el "pogo más grande del universo". Ya desafiados, le regalamos las ultimas fuerzas de nuestras cansadas piernas; brillaron las últimas cintos de bengalas y la fiesta estaba en su agonía...
En el cielo los juegos artificiales hacían su propia fiesta. Nos daban la triste noticia de que había que volver de ese místico viaje, que había que volver a poner los pies en la tierra... Las pantallas ya estáticas de imagenes anunciaban la próxima "misa", Salta los espera Ricoteros parecía decirnos... y en los pensamientos en voz alta nos entregábamos otra vez a él, allí estaremos...